Cobertura por Gerardo Sierra

Oatly transforma un café de la Ciudad de México en un refugio temporal para quienes saben que apoyar a un equipo también implica aprender a perder.

Hay algo profundamente humano en seguir apoyando algo incluso cuando las probabilidades no están de tu lado. El deporte lleva décadas construyendo relatos alrededor de los ganadores. Levantar trofeos, romper récords y convertirse en leyenda forman parte del imaginario colectivo que rodea a competencias como el torneo de fútbol más importante del mundo. Pero mientras millones celebran una victoria, la realidad es mucho menos glamorosa: la mayoría pierde. Y precisamente ahí es donde nace la idea detrás de Losers Café.

Durante poco más de un mes, Oatly convertirá Compay Café en un espacio dedicado a quienes despertaron después de una derrota deportiva y necesitan algo más que optimismo para comenzar el día. La propuesta mezcla humor, cultura futbolera y una dosis saludable de autocrítica. Cada mañana aparecerán las banderas de las selecciones eliminadas o derrotadas el día anterior, recordando que perder también forma parte de la experiencia de ser aficionado.

Porque si algo nos ha enseñado el fútbol es que la esperanza suele durar más que las victorias.

El espacio cuenta con una intervención visual especial, mercancía Oatly de edición limitada inspirada en los perdedores (en general) y un menú de bebidas diseñado para acompañar esos días en los que el marcador simplemente no estuvo de nuestro lado.

Entre las bebidas estarán preparadas por Oatly Barista Edition y encontrarás tres opciones exclusivas para esta edición:

  • Pour Poor Me: Oatly Barista Edition, piloncillo y un espresso doble.

  • Dulce Defeat: Oatly Barista Edition con chocolate y dulce de leche que funciona como un pequeño consuelo líquido

  • Lost Matcha: Bebida fría de matcha, limón, jarabe de coco y Oatly Barista Edition.

Losers Café estará abierto del 12 de junio al 20 de julio dentro de Compay Café en Ciudad de México.

Si tu selección pierde, al siguiente día encontrarás buena compañía y un café de consolación.

Más allá de la activación, el proyecto resulta interesante porque conecta con algo que pocas marcas suelen reconocer: perder es una experiencia compartida. De hecho, es mucho más común que ganar. De las 48 selecciones que participan en el torneo, únicamente una levantará el trofeo. Todas las demás tendrán que regresar a casa con historias incompletas, expectativas rotas y conversaciones sobre lo que pudo haber sido.

Tal vez por eso Losers Café funciona; no porque celebre la derrota, sino porque encuentra humor y comunidad en algo que todos experimentamos tarde o temprano… no solamente en el fútbol.

Más allá de la activación, el proyecto resulta interesante porque conecta con algo que pocas marcas suelen reconocer: perder es una experiencia compartida. De hecho, es mucho más común que ganar. De las 48 selecciones que participan en el torneo, únicamente una levantará el trofeo. Todas las demás tendrán que regresar a casa con historias incompletas, expectativas rotas y conversaciones sobre lo que pudo haber sido.

Tal vez por eso Losers Café funciona; no porque celebre la derrota, sino porque encuentra humor y comunidad en algo que todos experimentamos tarde o temprano… no solamente en el fútbol.