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Texto: Gerardo Sierra

Del baile al cine y de los teatros a las escuelas, la quinta edición amplía su territorio para llevar la conversación antirracista a distintos espacios de Ciudad de México.

Una conversación cambia dependiendo de quién tiene la palabra, pero también del lugar donde sucede.

Bajo esa idea, Pachanga Antirracista regresa del 3 al 24 de octubre con una quinta edición que amplía su presencia en Ciudad de México. Durante tres semanas, el festival llevará música, danza, cine, exposiciones, talleres y espacios de reflexión a teatros y centros culturales, pero también al transporte público, Utopías, FAROs y escuelas.

Bajo el lema “Lo que se nombra se baila, se goza y se transforma”, la propuesta parte del arte y la cultura para hablar de racismo, identidad, memoria y representación sin limitar esas conversaciones a un solo formato o público.

Bailar también puede transformar una tradición

La edición comenzará el 3 de octubre en el Teatro de la Ciudad Esperanza Iris con el Segundo Encuentro de Danzantas de Diablas. Mujeres afromexicanas provenientes de Guerrero, Oaxaca y Ciudad de México ocuparán una tradición históricamente danzada por hombres para reinterpretarla desde sus propias experiencias, raíces y memorias.

La celebración continuará posteriormente en el Salón Los Ángeles, donde salsa, cumbia, afro cumbia, hip hop y música tradicional oaxaqueña convertirán el baile en otra forma de encuentro.

Sacar la conversación de los espacios habituales

Uno de los cambios más relevantes de 2026 será la expansión territorial del festival. La programación llegará a espacios como las Rejas de Chapultepec, Metro La Raza, Cineteca Chapultepec, FARO Cosmos y Utopía Mixiuhca, entre otros, con propuestas construidas alrededor de la autorrepresentación y las experiencias de comunidades racializadas.

También habrá actividades dirigidas a infancias y jóvenes, además de colaboraciones con secundarias y bachilleratos, buscando que temas como diversidad, racismo e identidad puedan abordarse desde el arte, el juego y el diálogo. El cine tendrá igualmente un lugar dentro de esta edición. En Cineteca Chapultepec se presentará Vida en la Costa Chica, exposición fotográfica de Balam Toscano vinculada con la realización de No somos diablas (2026), película que tendrá su estreno durante el festival.

Más que concentrar una conversación en un único escenario, Pachanga Antirracista propone distribuirla por la ciudad y permitir que adopte distintas formas; porque nombrar algo puede ser el comienzo de los cambios que mejor puedan marcar nuestra sociedad.

Si quieres más información, sigue a Pachanga Antirracista en su cuenta de instagram para poder conocer lo último en su programación y disfrutar de esas dos semanas llenas de propuestas culturales para todxs.