Reportaje: Rosa Torres

Actualmente vivo en la Ciudad de México, una de las cosas que más me gusta, es salir de mi rutina de vida de vez en cuando y hospedarme en diferentes lugares de la ciudad o sus alrededores. En esta ocasión tocó Room Mate: Hotel Valentina en la hermosa colonia Juárez, a un paso de Reforma; para empezar, la Zona Rosa es de las áreas con mejor ubicación en la capital, me encanta caminar por Paseo de la Reforma, el Ángel de la Independencia, comer en restaurantes escondidos y siempre andar rodeada de árboles, jardineras y parques.

De inicio, esto le da a Valentina un diferenciador importante, con el que cualquier viajero, ejecutivo o turista puede garantizar que su estancia, será más que excelente.

Entrando al lobby del hotel lo primero que noté fue la propuesta de vanguardia artística y cosmopolita, algo que no se ve seguido en hoteles de la zona, en general de la Ciudad de México. Los colores, los estampados, las texturas, la cálida atención de las personas que atienden la recepción, todo conformó puntos a favor, de inicio te sientes familiar, en casa; una bicicleta que te recibe con el nombre propio del hotel, en esta ocasión Valentina es quien te invita a vivir y conquistar una nueva propuesta al alcance de tus manos y de todo tipo de presupuestos, cosa que en lo personal es de las variables más importantes a considerar cuando planeo un viaje o una escapada como ésta.

Bicicletas disponibles para huéspedes de Room-Mate: Valentina

Esta vez, decidí consentirme un poco más y gastar más de lo que tenía planeado para tener una experiencia inigualable, la cual definitivamente repetirÌa sin pensarlo. Tienen precios demasiado accesibles para el lujo que ofrecen, los costos van desde los 1,300 pesos hasta los 7 mil pesos, dependiendo del tipo de habitación que decidas reservar.

Los elevadores están muy cerca de la recepción, cosa que no se ve en hoteles grandes y bestiales que te comen dentro de esta capital. Entrando presioné PH, decidí optar por una suite en el último piso, saliendo del elevador estaba frente a la puerta de la que fue mi habitación. No sé ustedes, pero una de las experiencias más gratificantes para viajeros como yo, es ese momento en el que entras a tu habitación y sientes los olores, los detalles, los colores; te impregnas de todo lo que vibra y rodea en la habitación asignada.

Lo primero que tuve frente a mi fue la vista espectacular hacia la calle de Amberes, los edificios altos rodeando el hotel y llevando la vibra citadina de la jungla de asfalto a una terraza que me permitió salir a sentir y respirar la capital; para algunos podría sentirse abrumador, sin embargo, Valentina logra equilibrarlo todo con una decoración y diseño de interiores pulcro, en tonalidades blancas con azul y rosa que te transporta a tu pequeño lugar zen, donde puedes relajarte, adueñarte y disfrutar de tu estancia en la Ciudad de México.

Un sillón circular rosa, detalles azules en la cama y en la cabecera, iluminación tenue que te transmite paz y energía al mismo tiempo, logran conjuntar la mejor combinación para vibrar a la par de este espectacular hotel.

Al día siguiente de mi primera noche en Valentina, decidÌ desayunar en el restaurante del hotel, el cual, sorprendentemente está abierto desde las 7am hasta las 12pm lo cual es algo refrescante a comparación de los demás hoteles que ofrecen servicio de desayuno. Pude despertarme después de haber descansado y bajar tranquilamente a comer.

El menú es similar a un desayuno continental con selección variada de frutas, cereales, yogur, panes, jugos, café, té, carnes frías, quesos, huevos, frijoles, salchicha y un especial incluido en el menú que va cambiando cada día, como pueden ver es un desayuno lo suficientemente completo para recargar pilas y seguir ya sea conociendo la ciudad o continuar con las actividades del fin de semana.

Desayuno continental de 7am a 12pm.

Hay un pequeño detalle (en tamaño) que hizo mi experiencia en Valentina completamente diferente a la de cualquier otro hotel, Room Mate Valentina te ofrece como parte de sus amenidades, un mini hub de wifi que puedes llevar contigo a todos lados durante tu estancia en el hotel. 

Esto significó un parteaguas en mi escapada, ya que muchas veces, especialmente cuando viajas de otro paÌs o tienes un viaje de negocios, es importante estar conectado a todas horas sin necesidad de ir a determinado café a conectarte y consumir. Con WiMate pude estar conectada en las jardineras de Reforma, con mi laptop trabajando y disfrutando del aire libre como nunca había podido estar desde que vivo en la Ciudad de México.

Definitivamente los días que pasé en Valentina, han sido de los más disfrutados y aprovechados, Room Mate Hotels hizo que mi experiencia fuera superior a mis expectativas y muy cercana a perfecta. Lo recomiendo mucho a todos los viajeros que buscan calidad, comodidad y detalles que formen una experiencia única.

No se les olvide el nombre de Valentina si piensan en Ciudad de México, créanme que llega directo al corazón y a la memoria.