Texto por Gerardo Sierra
Fotos por Gerson Cruz

Una experiencia que va más allá del consumo, así es como describiría la deleitante tarde que tuve en Fairchild 1869 una tarde que decidí ir a conocer un menú especial que prepararon en colaboración con Beefeater London Blackberry.

El maridaje estuvo conformado por un menú de 3 tiempos perfectamente pensado para paladear sabores y combinaciones exquisitas de la mano de esta nueva botella de Beefeater. Al ser un menú especial, el maridaje se planteó de tal manera que pudiera elegir 2 distintas opciones: un consomé de chipirón y pulpo con aceite de alcaparra y hongo seta horneada, o un gazpacho de aceite de oliva, acompañado de jitomates cherry de colores y pepino.

El consomé dejaba en el paladar un sabor jugoso y exquisito a partes iguales, siendo un clásico que disfrutar potenciado por el sutil sabor de las zetas; el gazpacho combinaba magistralmente los vegetales, la sal y los ácidos grasos esenciales del aceite de oliva, potenciando su sabor con los elementos que lo acompañaban al mismo tiempo que le dotaban esa textura cremosa e irresistible para nuestros paladares.

Botella de Beefeater London Blackberry

Para continuar con esta experiencia, como plato fuerte existían, igualmente, 2 opciones: lubina con salsa de hierbas acompañado de una ensalada de huerto con vinagreta de vinagre de manzana y la segunda opción era el pollito de cocción lenta con salsa de frijol y hoja de aguacate.

La lubina poseía un sabor que no necesitaba de grandes recetas ni de complicadas salsas que disfrazaran su sabor, siendo que la elección del chef fue idónea, además es un platillo ideal si estás midiendo tu alimentación o para cenas ligeras. Ahora, moviéndonos al pollo, el elemento clave considero que es la sencilla y conocida salsa de frijol, perfecta para acompañar esta suave carne de pollo, ya que aporta ese sabor tan específico del frijol pero bajo un concepto diferente de los típicos frijoles de olla.

Además de estos deliciosos platillos, Beefeater London Blackberry fue la marca seleccionada para vestir el paladar de esta experiencia gastronómica con una serie de cocktails que mantenían la esencia de su sabor tan distintivos. Las bebidas se fueron presentando en el siguiente órden: Red Pink, Exotic Wine y Anana Refresh. Me fue interesante la forma en la que las notas de zarzamora en el clásico sabor del conocido ginebra acompañando los platillos seleccionados fueron perfectos porque no se peleaban unos sabores con otros aunque a veces contrastaran.

Siendo la primera Red Pink, fue un elemento indispensable para el disfrute de los alimentos; al ser el componente clave de este maridaje, me sorprendió con el perfecto equilibrio de sabores entre el puré de sandía y fresa, la miel de agave y el indispensable jugo de limón amarillo que nos demostró que es posible jugar con la coctelería y obtener sabores que no necesiten pelearse con la idea de un maridaje de contrastes.

Exotic Wine fue un cocktail refrescante y perfecto para esa tarde de Marzo por el jugo de toronja, limón y bitter de cítricos que aportaban no sólo un sabor especial, sino una energía revitalizante; además del vino tinto y el elemento indispensable, Beefeater London Black Berry.

Cerramos el maridaje con Anana Refresh, una combinación especial de jugo de piña, angostura, penca de piña y limón además de un sutil toque de miel de agave que producía una sensación de dulzura final en la boca al momento de degustarlo… Pero eso no fue todo.

Hay diferentes formas de ver el postre, hay quienes dicen que si necesitas postre es porque los alimentos no fueron suficientes, otros dicen que el cierre perfecto a un buen maridaje puede acompañarse de un delicioso y bien elegido postre. En lo personal, en esta ocasión, el postre fue el cierre perfecto a una tarde soleada llena de sabores realmente cuidados para salir de Fairchild 1869 con una sonrisa en el rostro por todo lo que pasó en el paladar.

El platillo que fue el broche de oro de este maridaje fue el postre y tenía dos muy buenas y hermosas opciones para elegir: pastel de 3 leches con frutos deshidratados y reducción de frutos rojos y el flan de caramelo con dulce de leche, acompañado de una esponjosa capa de pastel de chocolate. No pude evitarlo y me fui por el inconfundible pastel imposible ese pastel me maravillaba desde niño porque eran dos postres en uno y solo mi abuela sabía hacerlo perfecto. La textura cremosa del flan y la suave textura del pastel fueron mágicos al mantener un equilibrio entre los sabores. Fue el cierre perfecto.

Ubicado en Galileo 27, Polanco IV Secc, Miguel Hidalgo, CDMX, Fairchild 1869 es un restaurante que, como este maridaje especial que te comparto, tienen opciones maravillosas para un brunch de amistades, maridajes exclusivos cada semana y más. Tener a Fairchild 1869 en tu lista de favoritos será inevitable. Te recomendamos hacer una cita a través de sus redes sociales, contacto de whatsapp o sitio web.