Texto y fotos por Gerardo Sierra

Sabemos que en Polanco hay muchos spots hermosos para aprovechar el día, tener un rato para trabajar aislados del área laboral o simplemente un gustito porque sí. Un área especial de esta zona es Polanquito, que tiene las mejores experiencias gastronómicas en donde cualquiera quiere regresar. Hoy me tocó enamorarme de Bonetta Polanco.

Me invitaron a conocer este lugar que tiene poco más de dos meses abierto. Esta sucursal tiene unos letreros y un mood tan bello que neta me dan ganas de venir a echar el chal, trabajar un ratito solo, prepararme para un día pesado (o nada más cerrarlo).

El menú es súper variado, nada más para el desayuno tienes 20 jugos para elegir, más de 25 platillos y a parte el café está muy bueno. Muchos platillos me hicieron ojitos, pero si algo he aprendido en muchos restaurantes es que si te ganan los chilaquiles con imagen, sabor, textura y porción, lo demás es 90% garantía que va a estar igual o mejor. Son contados los lugares en toda la república donde me he enamorado por los chilaquiles y este fue amor a primera vista. Sonará muy romántico, pero nada más velos en estas fotos:

Si ya conoces el lugar de Santa Fe, creeme que el de Polanco es muy similar pero tiene un aire tan fresco y libre que el tiempo se pasa volando. Te invito a que sigas la cuenta de Bonetta, veas las diferentes experiencias que tienen para ti y te recomiendo que hagas reservación para que llegues con calma a tu mesa porque no soy el único que cayó enamorado de este bello restaurante.